05 marzo, 2012

Poderosos para el Bien

Nuestra sociedad promociona creencias acerca del poder que revierten en un uso enfermo del mismo, con el único objetivo de mantener la sociedad tal y como está. Una de las estrategias para lograrlo es lograr que no haya seres humanos poderosos para el Bien.

Para lograrlo se ofrece, más o menos, el siguiente discurso: 
"Pensar que eres muy bueno es algo muy soberbio, ¿no crees? ¿Acaso no ha habido veces que, pensando que hacías bien, has hecho mal? Nadie es perfecto, todos tenemos dentro algo malo. Así que si intentas ser bueno, duda constantemente de ti, para proteger a los demás. Además todos sabemos que el poder corrompe, así que si buscas el poder, es que no te importa corromperte. ¿Eso es de personas buenas? Claro que no, si intentas ser bueno, no busques el poder. Y tú sabes que, si tienes poder, harás el mal. Cuando más poder, más mal harás, es inevitable: tu parte mala crecerá y hará el mal; incluso si intentas ser bueno, lógicamente dudarás y las dudas en momentos clave tienen malas consecuencias, así que también harás el mal; y si crees que eres bueno y no dudas, es que en realidad eres un soberbio y el poder hará de ti un tirano egocéntrico, como se ha visto una y otra vez a lo largo de la historia. Así que, si de verdad quieres tratar de ser bueno, evita el poder, es lo mejor."
¿Sobre quién puede tener efecto este discurso? ¿Sobre los que pasan del Amor y sólo buscan el poder? No, a esos todo esto les da igual, sólo quieren el poder y están dispuestos a pagar el precio que sea. Este mensaje sólo nos puede afectar a los que queremos amar y hacer bien las cosas. Si nos creemos todo este discurso, renunciamos voluntariamente al poder, que es exactamente lo que quiere nuestra sociedad. 
Para poder resolver esta trampa hay que ir deshaciendo sus mentiras, enfrentándolas con la realidad:
  1. "Nadie es completamente bueno, todos tenemos algo malo dentro". La realidad es que nadie es perfecto (ni falta que hace) que no es lo mismo que "ser algo malos". No es necesario ser perfecto para actuar de buena forma. "Sólo" es necesario entregarse a expresar nuestra Bondad (la Bondad de nuestro Ser), que siempre está al servicio del Amor y a la Vida. Hacerlo implica ofrecer lo mejor de nosotros mismos, por encima de las todas nuestras dificultades humanas, integrando las propias imperfecciones y asumiendo que nuestros errores son para aprender. Entregarse es una decisión personal profunda y perfectamente posible. Así que podemos "ser buenos".
  2. "Pensar que eres bueno es soberbio". La realidad es que, si te entregas completamente al Amor y la Vida actúas de una buena manera. Y reconocerlo no le quita ningún valor, sino todo lo contrario: no es soberbia, es realismo.
  3. "Dudar es bueno". Tener la realidad delante y dudar de ella no es nada bueno, hace perder tiempo, puede paralizar y crea peligro. Lo mejor es ver la realidad y actuar en consecuencia, no dudar de ella todo el tiempo.
  4. "Buscar el poder es malo". Sin poder no se puede hacer nada. Así que buscar el poder es buscar el modo de hacer algo. Lo que hagamos con el poder es lo que define nuestra elección y nuestra búsqueda.
  5. "El poder maximizará la gravedad de tus errores". Tener poder implica tener responsabilidad. Podemos asumir nuestra responsabilidad, sabiendo que existe el riesgo de cometer errores, buscando minimizarlos y, asumiendo que, cuando se den, nos dedicaremos a repararlos lo mejor posible. Es decir, ejercer el poder desde la entrega al Amor y a la Vida.
  6. "Ejercer el poder es malo". Si evitamos asumir la responsabilidad, por miedo, creamos un vacío de poder que siempre van a llenar los ávidos de poder. Y ellos sí que es seguro que van a hacer algo malo. Así que es mejor desarrollar y ejercer el poder, aprendiendo de nuestros errores, para hacer el mayor bien posible y minimizar el posible mal, que dejar un vacío de poder.
El poder existe. Si los que queremos fomentar el Amor no lo asumimos, por miedo a la responsabilidad que supone, o por dudas acerca de la limpieza de nuestra intención, serán otros, mucho menos amorosos, los que lo hagan. Y ellos se encargarán de que todo siga como está y de que todos, incluyéndonos a nosotros y nuestros hijos, sigamos sufriendo. 

Impidámoslo. Dejemos de dudar de nosotros mismos, asumamos el poder y la responsabilidad, reparemos nuestros errores, aprendiendo de ellos y pongamos todo el poder que logremos al servicio del Bien. 
Es necesario y urgente que seamos poderosos para el Bien.

1 comentarios:

  1. Gracias SuperSergio,estoy completamente de acuerdo y apuesto por el Poder para el Bien siempre,asumiendo toda la responsabilidad,!viva el Amor!,!viva la Vida!!Vivan los valientes que la abanderamos por encima de nuestros daños y de los daños de los demás!!!viva!!!Aquí tienes un compañero de camino para siempre.Te quiero hermano
    Juan

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